¿Estás pensando en viajar a Dublín la semana de San Patricio? Descubrir la capital de la isla esmeralda durante su fiesta nacional, el día que está más cubierta de verde que nunca, no podría ser un plan mejor.
Si ya tienes tu traje de color verde comprado y tus billetes de vuelos reservados, pero aun así quieres prepararte mejor para que tu experiencia en el país sea lo más perfecta posible, ¡sigue leyendo! En este artículo te contamos cómo celebran San Patricio los auténticos dublineses.
Historia y origen de San Patricio
Aunque el día de San Patricio se celebra alrededor de todo el mundo y es una fecha especialmente conocida por la cantidad de cerveza que se bebe, lo cierto es que esta fiesta tiene un origen católico y, en realidad, festeja la existencia del patrón de Irlanda.
Este monje, tan popular ahora, realmente nació en Britania (por mucho que le pese a los irlandeses, su patrón era inglés, sí) y fue secuestrado por piratas irlandeses a la edad de 16 años. Durante su estancia en la isla esmeralda, vivió seis años de esclavitud, pero logró escapar y volvió a su tierra natal.
No obstante, San Patricio regresó años más tarde a la isla como misionero, con el objetivo de evangelizar el país y conseguir convertir Irlanda en una nación católica, algo que sin duda consiguió.
La leyenda cuenta que utilizó el trébol para explicar la Santísima Trinidad, convirtiéndose en una figura clave en la cristianización de Irlanda y, actualmente, incluso se considera un símbolo del país.

Principales tradiciones de San Patricio
Durante la celebración de San Patricio, Dublín se llena de actividades y eventos. De hecho, el programa de la festividad abarca toda la semana, aunque el día como tal se celebra el 17 de marzo.
Ese es el día en el que se realiza el desfile de San Patricio, que recorre las calles principales de la ciudad, y también es el día que la gente se viste de verde y sale a los pubs a beber. Aunque las calles están controladas por la policía nacional o Garda, el ambiente festivo impregna el centro de la ciudad y las oficinas cierran, por lo que es imposible no contagiarse del espíritu irlandés si se pasea ese día por el centro de Dublín.
Mejores pubs de Dublín para celebrar San Patricio
Si por algo es conocida Dublín es por sus pubs. Sea la época que sea y se celebre algo o no, estos establecimientos son el corazón de la ciudad. Si normalmente estos bares ya cuentan con música celta en directo y cientos de pintas servidas por hora, ese día todo se multiplica, decorando los locales con banderas, tréboles y luces verdes.
Uno de los lugares más conocidos de Dublín es Temple Bar, famoso por su ambiente animado y música en vivo. Si nunca has estado en la ciudad, es una parada que no puedes saltar. La única parte negativa de este local es que tendrás que esperar para entrar, así que, si tienes más días para visitar la ciudad, quizá sea mejor elegir otro pub para celebrar San Patricio.
Una opción muy acertada es el O’Donoghue’s, conocido por su tradicional música irlandesa y por la amplia variedad de pintas de cerveza. Y, si quieres alejarte un poco más de ese barrio, puedes ir a The Celt en Talbot Street, un local grande y económico que siempre recibe con los brazos abiertos a todos los forasteros.
¿Hay que ir de verde en San Patricio?
¡Sí! El verde es el color emblemático de Irlanda y, durante este día, se asocia con la suerte y la prosperidad. De hecho, se dice que quien no viste de verde ese día tendrá mala suerte el resto del año.
Además, dado que todos los irlandeses lo hacen, vestir el color del país también es una forma de mostrar amor y respeto por la cultura irlandesa, así que, si quieres hacer algún amigo que sea nativo, te conviene ir de verde ese día.
Como ves, San Patricio no es una festividad corriente. A pesar de haberse convertido en un festival en el que el alcohol es el principal protagonista, no ha olvidado sus orígenes. Y, además, se trata de una fiesta que ha captado la atención y participación de personas en todo el mundo. Por eso, se celebra también en Nueva York, Madrid y Berlín, entre otras muchas ciudades.
Pero no te preocupes, porque para experimentar la auténtica experiencia irlandesa, no hay mejor lugar que Dublín. Así que, vístete de verde, únete a la fiesta callejera y prepárate para pedir más pintas de Guinness que nunca.


